Diciembre es probablemente el mejor mes para viajar a Egipto: temperaturas amables para caminar entre ruinas, tardes largas y menos aglomeraciones en los yacimientos que en plena temporada alta.
Estos siete días recorren lo esencial. El Cairo abre el viaje con la meseta de Guiza y el Gran Museo Egipcio, y desde allí un vuelo interno lleva hasta Asuán para embarcar en un crucero de 5 estrellas que navega hacia el norte por Kom Ombo y Edfu.
La etapa final es Luxor, con las tumbas de la orilla oeste y los dos grandes templos de la orilla este, antes de regresar a El Cairo en avión.
Todas las visitas son privadas y con guía, los traslados se hacen en vehículo con aire acondicionado y los vuelos internos están incluidos, de modo que el ritmo del viaje se ajusta a ti y no al revés.